domingo, 4 de marzo de 2012

AIRES BUENOS






Está ahí,

detrás de este océano salado,

compartido,

si estiro mis manos rozo tus dedos,

yemas suaves y cálidas...

si alzo mis ojos

 puedo ver tu sonrisa,

extendida sobre mi rostro,

y tu ciudad,

esa que agoniza y se quiebra bajo tu pies apresurados...

Deseas salir corriendo,

lo harás, espera...el tiempo,

esa línea del horizonte,

la que observas desde el malecón porteño

se alinearán en perfecta sintonía, 



Detrás de este océano salado,

compartido,

Mi pequeña Fani,

te observo crecer.

Si estiro mis dedos rozo

Tu rostro,

Si alzo mis ojos puedo ver tu sonrisa

Extendida sobre mi y tu voz,

Tu voz, dulce, penetrando

En mis oídos, susurrando:

Estás aquí,

si me detengo a mirar mi alrededor,

 puedo rozarte los hombros y

 tomarte las manos,

 esas curtidas de tanta experiencia que

 me parece mentira

 se hayan posado en las mías.

 No dudo,

nada dudo acerca de tus ojos,

de tus palabras y de tus silencios,

 lo entiendo acá adentro,

 como ni siquiera llego a explicarte,

 y lo que más deseo cuando te pienso

 (que es todos los días)

 es que te dibujes la sonrisa en los labios,

 aunque la vida sea bien puta de a ratos.

No podés merecerlo más

porque sos inmensa,

 tu lugar no lo ocupa nadie.

Y tengo la fe en que vas a volver a alzar el vuelo,

con esos rizos negros al viento,

 la carcajada suelta por el aire,

 por el aire bueno,

quizás un aire mejor,

 regresando siempre también,

 para poder encontrar

dondequiera que vaya,

 dondequiera que esté,

 que estés.

 Siempre vas a estar entre mis ganas y

 mis certezas,

 mi adorada chavela,

 porque sos esa cuota que yo torno indispensable.

Gracias por existir, porque,

entre tantas dudas con patas,

me lleno más y más de certezas.



Y el mundo sé, te pertenece,

Como este mar al universo;

Encontrarás esas alas construidas de palabras,

la fuerza que mi aliento te impulsa y

tus ganas de volar;

una mañana con el alba, y el sol en la maleta,

cruzarás el umbral que separa el aire bueno,

quizás de un aire mejor,

con la certeza del regreso siempre,

a respirar ese aire viciado de ciudad infecto,

pero con ganas y madurez...

Mi pequeño trozo de Buenos Aires,

Mi soplo de aires buenos…



Pensar en ti es  renacer a un  nuevo día,

es vivir con las certezas ganadas y

 las dudas encogidas.






3 comentarios:

  1. Hola Isabel, me alegré de conocerte en Poesía en Lata, ahora te visitaré en tu blog, te invito a que me conozcas en este mundo donde hemos confluido de las letras, te envío un abrazo

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  2. las palabras más hermosas sólo pueden salir de los poros de tu piel. es increíble cómo te hacés querer por este corazón, es increíble cómo te quiero. mi aire bueno, todo tuyo.

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  3. gracias, encantada de poder conocer tu trabajo tanto escrito como visual. Un placer Loren.

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