Está
ahí,
detrás
de este océano salado,
compartido,
si
estiro mis manos rozo tus dedos,
yemas
suaves y cálidas...
si
alzo mis ojos
puedo ver tu sonrisa,
extendida
sobre mi rostro,
y tu
ciudad,
esa
que agoniza y se quiebra bajo tu pies apresurados...
Deseas
salir corriendo,
lo
harás, espera...el tiempo,
esa
línea del horizonte,
la que
observas desde el malecón porteño
se
alinearán en perfecta sintonía,
Detrás de este océano salado,
compartido,
Mi pequeña Fani,
te observo crecer.
Si estiro mis dedos rozo
Tu rostro,
Si alzo mis ojos puedo ver tu sonrisa
Extendida sobre mi y tu voz,
Tu voz, dulce, penetrando
En mis oídos, susurrando:
Estás aquí,
si me detengo a mirar mi alrededor,
puedo rozarte los
hombros y
tomarte las manos,
esas curtidas de
tanta experiencia que
me parece mentira
se hayan posado en
las mías.
No dudo,
nada dudo acerca de tus ojos,
de tus palabras y de tus silencios,
lo entiendo acá
adentro,
como ni siquiera
llego a explicarte,
y lo que más deseo
cuando te pienso
(que es todos los
días)
es que te dibujes la
sonrisa en los labios,
aunque la vida sea
bien puta de a ratos.
No podés merecerlo más
porque sos inmensa,
tu lugar no lo ocupa
nadie.
Y tengo la fe en que vas a volver a alzar el vuelo,
con esos rizos negros al viento,
la carcajada suelta
por el aire,
por el aire bueno,
quizás un aire mejor,
regresando siempre
también,
para poder encontrar
dondequiera que vaya,
dondequiera que
esté,
que estés.
Siempre vas a estar
entre mis ganas y
mis certezas,
mi adorada chavela,
porque sos esa cuota
que yo torno indispensable.
Gracias por existir, porque,
entre tantas dudas con patas,
me lleno más y más de certezas.
Y el mundo sé, te pertenece,
Como este mar al universo;
Encontrarás
esas alas construidas de palabras,
la
fuerza que mi aliento te impulsa y
tus
ganas de volar;
una
mañana con el alba, y el sol en la maleta,
cruzarás
el umbral que separa el aire bueno,
quizás
de un aire mejor,
con la
certeza del regreso siempre,
a
respirar ese aire viciado de ciudad infecto,
pero
con ganas y madurez...
Mi pequeño trozo de Buenos Aires,
Mi soplo de aires buenos…
Pensar en ti es renacer a un
nuevo día,
es vivir con las certezas ganadas y
las dudas encogidas.
Hola Isabel, me alegré de conocerte en Poesía en Lata, ahora te visitaré en tu blog, te invito a que me conozcas en este mundo donde hemos confluido de las letras, te envío un abrazo
ResponderEliminarlas palabras más hermosas sólo pueden salir de los poros de tu piel. es increíble cómo te hacés querer por este corazón, es increíble cómo te quiero. mi aire bueno, todo tuyo.
ResponderEliminargracias, encantada de poder conocer tu trabajo tanto escrito como visual. Un placer Loren.
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