“Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables”.[…]
(Instrucciones para subir una escalera, Cortázar)
Humilde imagen de una simple escalera, pacientemente reparada, amarrada una sobre otra, acceso a los espacios superiores hasta alcanzar la verdadera vida que, paradójicamente, no está allí en lo alto sino al alcance de nuestras manos, a condición de no dejarla escapar. Esa otra dimensión, entre presencia y ausencia.
Avanzar o volver, movimiento o quietud, requieren de un mecanismo que los anime, una fuerza impulsora, vital y decisiva.
No cuentan los peldaños, sólo los suben, sin más. La vida es un sintagma de momentos y todos juntos conforman nuestra historia construida a diario, peldaño a peldaño… se va enriqueciendo con tristezas, errores, equivocaciones, amor, belleza, alegrías...
Una siempre piensa en alcanza el final y sus sueños... ese ascenso que juega al despiste de pronto pone a alguien que sube a tu lado y con quien compartes miradas o promesas que se quiebran al menor tropiezo tonto.
Pero ningún escalón adquiere nunca la relevancia suficiente para devenir en escalera, en señora doña escalera.
Y una tiene que subir-bajar de nuevo…y una aprende como intentar no tropezar con el peldaño altivo y pedante de esa maldita escalera.
(Instrucciones para subir una escalera, Cortázar)
Humilde imagen de una simple escalera, pacientemente reparada, amarrada una sobre otra, acceso a los espacios superiores hasta alcanzar la verdadera vida que, paradójicamente, no está allí en lo alto sino al alcance de nuestras manos, a condición de no dejarla escapar. Esa otra dimensión, entre presencia y ausencia.
Avanzar o volver, movimiento o quietud, requieren de un mecanismo que los anime, una fuerza impulsora, vital y decisiva.
No cuentan los peldaños, sólo los suben, sin más. La vida es un sintagma de momentos y todos juntos conforman nuestra historia construida a diario, peldaño a peldaño… se va enriqueciendo con tristezas, errores, equivocaciones, amor, belleza, alegrías...
Una siempre piensa en alcanza el final y sus sueños... ese ascenso que juega al despiste de pronto pone a alguien que sube a tu lado y con quien compartes miradas o promesas que se quiebran al menor tropiezo tonto.
Pero ningún escalón adquiere nunca la relevancia suficiente para devenir en escalera, en señora doña escalera.
Y una tiene que subir-bajar de nuevo…y una aprende como intentar no tropezar con el peldaño altivo y pedante de esa maldita escalera.
ISABEL S.HIDALGO
las escaleras,para llegar a........en tres años seguro llego..
ResponderEliminar