MIRADAS
Los ojos son el espejo del alma. Las miradas lo dicen todo.
Bla bla bla.
Palabras, palabras...siempre palabras...siempre frases
repetidas, eslóganes insistidos hasta la saciedad, soniquetes con musiquilla de
grandes almacenes... o no, o si, quizás, dudas, siempre dudas…
Una mirada, aquella
mirada la acompañaba siempre como una sombra. No podía entender como
dejaba que sus ojos la atraparan en esa tela de araña envenenada de malicia.
Ni la distancia ni el tiempo habían
podido apartar de su mente esa sensación de zozobra que le volvía el estómago
del revés en cuanto sus ojos se encontraban. Pero tras su mirada, un abismo oscuro y turbio lanzaba
ecos de peligro.
Sin embargo ocurre a veces que el corazón se empecina en
intentar demostrar una y mil veces lo indemostrable.
Una vez más quedaba latente su incapacidad para discernir,
para separar, esa raya indeleble que divide la realidad, la verdadera realidad
de la suposición...es tan fácil dar por hecho, tan terriblemente fácil dejarse
llevar por una mirada cargada de deseo…
Una mañana se
despertó mujer viento. Algo en ella era
diferente. En su interior una fuerza desconocida la empujaba hacia el exterior
con ansias renovadas de gritar que se
sentía liberada de cadenas invisibles, y comenzó a vestirse de aire y
espuma…tan ligera, tan segura….miró a los ojos de su gato que la observaba con
sus grandes ojos azules abiertos, expectantes….lo acarició con ternura, pero
sin interés…
Y salió a la calle sin mirada. Y caminó entre la gente
sonriendo, gente sin miradas, porque cuando no miras a los ojos de la gente,
nadie puede hacerte daño……
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